En este capítulo se plantean 14 supuestas afirmaciones escuchadas a lo largo de estos diez años de ‘Almería en corto’, y que se dan por certeras, cuando verdaderamente son imposturas; u otras consideradas falsedades cuando realmente son auténticas. Por ejemplo: "Trabajar en el Festival es un chollo: ligas, conoces a estrellas, te dan bien de comer..." Quien más y quien menos, en la vorágine de un festival pierde la voz, adelgaza, engorda, se desespera, grita, no duerme y hasta llora. Otras tienen que hacer esfuerzos de concentración para no dejarse llevar por la imaginación. Algo así le sucedió el primer año a la periodista del Gabinete de Prensa Antonia Sánchez Villanueva, hoy subdirectora de La Voz de Almería, con uno de los miembros del jurado de ese 2002. Carmelo Gómez está considerado, además de sus indiscutibles dotes interpretativas, como uno de los actores más atractivos del panorama nacional. En aquel mayo, al día siguiente de clausurar esa edición del Festival, iba a cumplir unos estupendos cuarenta años de vida. ‘Almería en corto’ editaba por primera vez un diario propio, y Villanueva debía entrevistarlo para la sección ‘Contraplano’. Por la premura y el volumen de trabajo de aquel viernes 31, la conversación debía ser telefónica. Cosas del directo, en el momento de aquella media tarde en el que sonó el teléfono de su habitación del Gran Hotel, el atractivo intérprete coincidió saliendo de la ducha. Para sorpresa de la periodista, el galán, con la naturalidad que le caracteriza, le preguntó si tenía inconveniente en que mientras le hacía las preguntas él podía ir vistiéndose, pues se encontraba desnudo. “Casi me atraganto. Tuve que hacer un esfuerzo de articulación de palabras y de concentración mental para compensar la imaginación volando libre”. Con el tiempo, asombra pues ver el resultado tan sesudo de aquel texto periodístico.
jueves, 6 de diciembre de 2012
Páginas 39, 41 y 42 > Tercer Capítulo | desmitificando leyendas
En este capítulo se plantean 14 supuestas afirmaciones escuchadas a lo largo de estos diez años de ‘Almería en corto’, y que se dan por certeras, cuando verdaderamente son imposturas; u otras consideradas falsedades cuando realmente son auténticas. Por ejemplo: "Trabajar en el Festival es un chollo: ligas, conoces a estrellas, te dan bien de comer..." Quien más y quien menos, en la vorágine de un festival pierde la voz, adelgaza, engorda, se desespera, grita, no duerme y hasta llora. Otras tienen que hacer esfuerzos de concentración para no dejarse llevar por la imaginación. Algo así le sucedió el primer año a la periodista del Gabinete de Prensa Antonia Sánchez Villanueva, hoy subdirectora de La Voz de Almería, con uno de los miembros del jurado de ese 2002. Carmelo Gómez está considerado, además de sus indiscutibles dotes interpretativas, como uno de los actores más atractivos del panorama nacional. En aquel mayo, al día siguiente de clausurar esa edición del Festival, iba a cumplir unos estupendos cuarenta años de vida. ‘Almería en corto’ editaba por primera vez un diario propio, y Villanueva debía entrevistarlo para la sección ‘Contraplano’. Por la premura y el volumen de trabajo de aquel viernes 31, la conversación debía ser telefónica. Cosas del directo, en el momento de aquella media tarde en el que sonó el teléfono de su habitación del Gran Hotel, el atractivo intérprete coincidió saliendo de la ducha. Para sorpresa de la periodista, el galán, con la naturalidad que le caracteriza, le preguntó si tenía inconveniente en que mientras le hacía las preguntas él podía ir vistiéndose, pues se encontraba desnudo. “Casi me atraganto. Tuve que hacer un esfuerzo de articulación de palabras y de concentración mental para compensar la imaginación volando libre”. Con el tiempo, asombra pues ver el resultado tan sesudo de aquel texto periodístico.
En este capítulo se plantean 14 supuestas afirmaciones escuchadas a lo largo de estos diez años de ‘Almería en corto’, y que se dan por certeras, cuando verdaderamente son imposturas; u otras consideradas falsedades cuando realmente son auténticas. Por ejemplo: "Trabajar en el Festival es un chollo: ligas, conoces a estrellas, te dan bien de comer..." Quien más y quien menos, en la vorágine de un festival pierde la voz, adelgaza, engorda, se desespera, grita, no duerme y hasta llora. Otras tienen que hacer esfuerzos de concentración para no dejarse llevar por la imaginación. Algo así le sucedió el primer año a la periodista del Gabinete de Prensa Antonia Sánchez Villanueva, hoy subdirectora de La Voz de Almería, con uno de los miembros del jurado de ese 2002. Carmelo Gómez está considerado, además de sus indiscutibles dotes interpretativas, como uno de los actores más atractivos del panorama nacional. En aquel mayo, al día siguiente de clausurar esa edición del Festival, iba a cumplir unos estupendos cuarenta años de vida. ‘Almería en corto’ editaba por primera vez un diario propio, y Villanueva debía entrevistarlo para la sección ‘Contraplano’. Por la premura y el volumen de trabajo de aquel viernes 31, la conversación debía ser telefónica. Cosas del directo, en el momento de aquella media tarde en el que sonó el teléfono de su habitación del Gran Hotel, el atractivo intérprete coincidió saliendo de la ducha. Para sorpresa de la periodista, el galán, con la naturalidad que le caracteriza, le preguntó si tenía inconveniente en que mientras le hacía las preguntas él podía ir vistiéndose, pues se encontraba desnudo. “Casi me atraganto. Tuve que hacer un esfuerzo de articulación de palabras y de concentración mental para compensar la imaginación volando libre”. Con el tiempo, asombra pues ver el resultado tan sesudo de aquel texto periodístico.
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